¡Hola a todos!
En momentos de incertidumbre, dudas y decisiones importantes,
es complicado encontrar la inspiración para escribir sobre temas positivos, de
ahí que haya estado unas semanillas sin escribir. Los cambios son difíciles pero
a la vez retadores y cargados de posibilidades. Una vez has dado el paso, toca
empezar cosas nuevas con todas las fuerzas posibles.
Además, aunque la situación va cambiando muy poco a poco,
las noticias son cada vez menos dramáticas, los datos aunque no mejoran mucho,
ya no van a peor, ya se puede ver un telediario sin entrar en una depresión
profunda por la evolución siempre negativa de los acontecimientos (aunque ayer no fue
sencillo ver ninguno de los telediarios, porque en todos nos decían TONTOS con
mayúsculas con el dichoso estudio…). Al menos creo que hemos tocado fondo y ya
toca ir para arriba, con esfuerzo por supuesto, pero ya son pasos hacia la
recuperación.
Hoy vuelvo para hablar sobre un tema bastante candente y al
que hay que adaptarse si queremos estar en el mundo en el que vivimos (el 2.0):
la reputación online. Cada vez está en boca de más gente el tema de la “marca
personal” y he encontrado un documento interesante, escrito de
una forma muy casual y entendible por todos. Se trata de un pequeño libro
llamado “Reputación online para tod@s. 10 Lecciones desde la trinchera de tu
activo más importante”, escrito por Oscar Del Santo, especialista en la
reputación online. Podéis visitar su web y descargar gratis este libro y algún
otro:
En él habla de que “la reputación es el activo intangible
más importante que tenemos cada uno de nosotros a nivel individual (no solo las
empresas o instituciones a nivel colectivo)" y además que estamos totalmente
expuestos en la red, queramos o no.
Ambas reflexiones son muy interesantes, ya que dice que
todos tenemos una imagen en la red. Las dos opciones posibles es que dicha imagen sea reflejo de una estrategia
consciente o, en el caso de no poner los medios necesarios, se habrá
creado de una acumulación de datos, fotos, vídeos, etc… que van a apareciendo
con nuestro nombre o el de nuestra compañía a lo largo del tiempo.
Esto es muy importante porque mucha gente quiere defenderse
de la exposición online, pero no se dan cuenta de que es difícil oponerse a
ella. Se trata de un cambio radical que afecta a todos los aspectos de la vida
(personal y profesional), por tanto no adaptándose a dicho cambio, lo único que
consiguen es perder el control sobre la imagen creada y quedarse obsoletos.
Hay que realizar un control periódico de lo que hay en la
web, de lo que se habla sobre nosotros (persona/marca/empresa). En el caso de
que no queramos poner en un escaparte nuestra vida personal (muy entendible y
respetable), es importante además de no compartir contenido, controlar que
otros no lo hagan, en la medida de lo posible.
En el ámbito profesional, está muy de moda, como ya he
comentado, crear una marca personal. Consiste en crear una imagen online de lo
que somos. Puede ser mediante un blog, una web, en las redes sociales o un
cúmulo de todas ellas. Podemos crear un logo y una frase que nos identifique y
a partir de ahí generar contenido que esté relacionado con lo que somos o con
lo que queremos ser.
Podemos pensar que esto no va con nosotros, que lo que
nosotros queremos hacer es un negocio “a la antigua” y que no hace falta hacer
toda esta parafernalia, pero nos estaremos equivocando. Sin ir más lejos, el
otro día hablando con una amiga me contó que iba a dar clases de apoyo a niños
y que quería ofrecer sus servicios con el tradicional cartel en las calles.
Esto está bien, pero con las oportunidades que tenemos actualmente se queda
extremadamente corto. Crea tu imagen, que quede reflejada en los carteles (no hagas el
típico cartel blanco que nadie lee) y también online, que se vea el link a tus redes
sociales profesionales o a tu blog para que vean quién eres y qué haces, ¿va a
ser lo mismo?
Todo esto puede ayudarnos a que la imagen que se ve de nosotros
vaya encaminada a lo que vamos buscando en la vida, y puede darnos importantes
beneficios como hacer networking, encontrar trabajo, ser más influyentes en
nuestra organización o comunidad, etc. En definitiva, mejorar nuestra
reputación online y en consecuencia también la offline. Ambos mundos están hoy
irremediablemente interconectados y resulta difícil y muy poco recomendable,
vivir descuidando alguno de los dos, en su justa medida claro, no olvidemos lo
verdaderamente importante en la vida :)
Por tanto, como persona individual, es interesante crear una
marca personal profesional, que haga fácil identificarte y que muestre tus
valores e ideales, tus fuertes como profesional y todo lo que puedes aportar.
Eso sí, siendo realista de manera que tu imagen online sea acorde a la offline.
Si en cambio eres una empresa, cuida minuciosamente la
imagen que muestras en la red y utiliza las herramientas que ofrece el mundo
2.0 para escuchar a tus consumidores o potenciales consumidores y actúa en
consecuencia. Se flexible y evoluciona con el mundo, o te quedarás atrás.
De verdad os recomiendo que os leáis el libro, es muy corto
y muy interesante.
Para despedirme, una imagen resumen:
Saludos
Miss Sunshine